Los frenos son el sistema de seguridad más importante de tu vehículo.
Un fallo en el momento equivocado no tiene segunda oportunidad. En nuestro taller de Madrid revisamos el estado completo de tu sistema de frenado y actuamos solo sobre lo que realmente necesita intervención — sin inflar presupuestos ni cambiar piezas que todavía tienen vida útil.
Si notas que el coche tarda más en frenar, escuchas un chirrido al pisar el pedal o sientes vibraciones en el volante durante la frenada, no lo dejes para después. Trae el coche y lo revisamos.
El precio varía según el vehículo, porque cada modelo utiliza componentes distintos en tamaño, material y especificación técnica. Para darte un presupuesto exacto solo necesitamos la matrícula o el modelo del coche — en cuestión de minutos sabrás exactamente lo que cuesta.
Las pastillas de freno son piezas de desgaste que deben revisarse periódicamente. Cuando el grosor cae por debajo del mínimo recomendado, la capacidad de frenada se reduce de forma progresiva, muchas veces sin que el conductor lo perciba hasta que ya es tarde.
Los discos también tienen su límite. Si presentan marcas profundas, rayaduras o deformación (lo que se nota como una pulsación en el pedal), no basta con cambiar las pastillas — el disco debe sustituirse para que el conjunto funcione correctamente. En ese caso, lo cambiamos en el acto, sin necesidad de dejar el coche varios días.
Solo cambiamos lo que está en mal estado, sin gastos innecesarios ni sorpresas en la factura final.
Danos tu matrícula o modelo de coche y te decimos exactamente lo que costará la reparación.
En la mayoría de los casos realizamos el cambio de piezas y la puesta a punto en el mismo día.
Utilizamos repuestos equivalentes o superiores a las especificaciones originales del fabricante.
Contamos con instalaciones modernas y mecánicos especialistas en frenos y seguridad vial.
Sin esperas. Reserva hoy mismo para asegurar que tu coche frena como el primer día.
Depende del uso y del vehículo, pero en general se recomienda revisarlas cada 20.000-30.000 km. Si conduces habitualmente en ciudad, con frenadas frecuentes, el desgaste es mayor y conviene revisarlas antes.
Las señales más habituales son vibraciones en el pedal o el volante al frenar, un ruido metálico persistente o un aumento notable en la distancia de frenada. Si detectas alguno de estos síntomas, trae el coche cuanto antes.
Sí, siempre que los discos estén dentro de los límites de desgaste y no presenten marcas ni deformaciones. Lo comprobamos en la revisión y te recomendamos la opción más eficiente según el estado real de las piezas.
En la mayoría de los casos el cambio de pastillas y discos se realiza en menos de una hora. El cambio de líquido de frenos lleva aproximadamente 30 minutos.
No se comprueba directamente en la ITV, pero un líquido degradado puede afectar al rendimiento del ABS y otros sistemas de asistencia a la frenada, lo que sí puede generar un resultado desfavorable en la inspección.
No es recomendable mezclar líquidos de diferentes especificaciones (DOT 3, DOT 4, DOT 5.1). En el cambio vaciamos y purgamos el circuito completo para garantizar que el líquido nuevo trabaja en condiciones óptimas.