Montamos, equilibramos y reparamos neumáticos a cualquier hora.
Los neumáticos son el único punto de contacto entre tu vehículo y el asfalto; un desgaste excesivo o un pinchazo no solo te dejan tirado, sino que comprometen gravemente tu seguridad.
Si tienes un pinchazo de madrugada o necesitas cambiar las ruedas un domingo, estamos abiertos. Llevamos desde 1990 en Madrid.
No esperes a tener un reventón. Revisa tus neumáticos periódicamente y cámbialos si detectas alguno de estos síntomas:
Es el mínimo legal en España. Por debajo de ese nivel la adherencia en mojado cae mucho. Si ves los indicadores de desgaste al nivel de los surcos, es hora de cambiarlos.
Bultos, grietas en el flanco o desgaste desigual indican que el neumático está comprometido. Un neumático con bulto puede reventar sin aviso.
Los pinchazos en la banda de rodadura a veces se pueden reparar. Los del flanco, no. Si el pinchazo es en el lateral, hay que cambiar el neumático.
El caucho se endurece con el tiempo aunque no haya desgaste visible. Un neumático viejo pierde adherencia, especialmente en frío o en lluvia.
Si el coche flota con poca agua en la calzada, el dibujo ya no evacúa bien el agua. Es una señal directa de que los neumáticos están gastados.
El precio final de las gomas nuevas depende del tipo de neumático y del vehículo, pero nuestros servicios básicos siempre son claros.
Si tienes un pinchazo a cualquier hora, ven o llámanos; lo arreglamos en el momento para que puedas seguir conduciendo.
Montaje profesional y equilibrado de neumáticos para asegurar que tu coche ruede suave y sin vibraciones en la dirección.
Pinchazos o cambios urgentes de madrugada, fines de semana o festivos, sin necesidad de cita previa.
Trabajamos con Bridgestone, Pirelli, Michelin, Goodyear, Continental, Dunlop, Hankook y más.
Si solo pincha uno y los otros tres están bien, te cambiamos solo el afectado. Te decimos la situación real.
Cada vez que montamos un neumático nuevo, realizamos el equilibrado para evitar vibraciones en el volante.
Lo ideal es cambiarlos por ejes (los dos delanteros o los dos traseros) para asegurar que el coche tenga la misma adherencia y tracción en ambos lados, evitando comportamientos inestables en frenadas o curvas.
Están diseñados para trabajar por debajo de 7°C. Si vives en Madrid capital y no frecuentas puertos de montaña, los de verano cubren bien. Si subes a la sierra regularmente, los de invierno dan más seguridad y evitan llevar cadenas.
El equilibrado corrige el desequilibrio de peso entre el neumático y la llanta para que el volante no vibre. El paralelo (o alineación) ajusta los ángulos de las ruedas para que el coche vaya recto y las gomas no se desgasten mal.
Si el pinchazo es en la banda de rodadura y es reparable, el proceso es muy rápido y se realiza en el momento. Muchos clientes vuelven a la carretera en menos de media hora.